lunes, 17 de mayo de 2010

Otoño?.


Revestida de aroma a mujer
en esta noche taciturna que quiere
beber el ritual que experimentaba
en tu entorno de tapices
y arena lejana.

Cuánta agua afuera, vertida figurando olas,
quién se atrevía a callar esas voces,
que fingían una vez más,
sobrellevar ese teatro
que jurabas verificar.

Cuántos otoños, pasaron
para una vez más
volver a lo mismo,
ahora por redes sin sentido.
(foto: M.)

viernes, 14 de mayo de 2010

Niña...¡¡¡


No entiende la lección, y la vida le da vueltas;
su imagen no se acerca aun al de una mujer,
sin embargo protagoniza desde ya su propia novela.

Ni confía, ni aguarda, sólo espera resignada
la larga noche que se acerca y prolonga
su estancia.
No sabe de elegancia menos de sensaciones,
va por el sendero sin mirar, ni sus pasos
sin advertir su deriva.
Qué haces, por la tarde, que no inviertes
en tu tarea?. Prescindes de libros,
solo buscas en la nada.

Pasa tu tiempo, sin darte cuenta
que nada retrocede, todo avanza.
Animarte niña, pronto será otro mes.

Levanta esa triste mirada, y respira
tranquila. Tu opción ya pasó,
no tienes por el momento, qué temer...¡



jueves, 13 de mayo de 2010

Por sus caminos¡¡¡

Los buscadores se habían escondido, pensando que la noche les hurtaría
su tesoro. No más, por hoy, fue la señal.
Por la costa norte, seguía indomable, ese caballero, soportando
la lluvia incesante , más la sola idea de llegar
esa mañana, animaba su encuentro.

Buscadores imperfectos, que asustan al caminante;
deja por un instante su cometido, y desmenuza
de una vez, lo que guardas.
El caballero, entre bruma, y doblado por el tiempo,
arremete de nuevo, buscando su luz para llegar
al alba, con los suyos.

El motor recalentó, pero su flecha dorada,
anima de nuevo las rutas de su mapa.
Nada le impide más que llegar a tiempo,
a ver sus Tres María, y su dueña...

Oh buscadores de sombras, no detengan a nadie,
sigan su senda, aun no corten su paso.
Una vida, como la del caballero, jamás
será hurtada, no por estos miles de años, aun...

Florida senda, le espera
ojos de infantes, princesas brillantes,
y su dueña dorada, como una flor
Hortensia, resguarda ese hogar.

(una tarde olvidada)

domingo, 2 de mayo de 2010

Bullicio cómplice.


Son los nuestros, quienes ahora abordan el tren de la vida;
aquellos pequeños que antes revoloteaban al vaivén
del claroscuro de la tarde. Mirando sus manitas con
plastelina, crayolas, témpera hasta en sus cabellos.

Quienes compartían álbum de cromos, juntaban
añoranzas, con música, dibujos y números.
Las tardes de tareas, remolinados a nuestro lado
buscando una ayuda en una respuesta,
en forrar un libro, un cuaderno o firmar
una citación.

Momentos inolvidables, que ahora añoramos.
Dónde se han extraviado esos hoyuelos
infantiles, esa inocencia cómplice, esas tardes
de cine y circo.

Daría todo por retroceder, y juntarnos en peregrinaje
de bicicletas y patines. Aunque alguna vez caí de ellos,
como recuerdan ustedes bien.

Con los tiempos audaces y la velocidad de su juventud,
seguimos siendo unidos en el almuerzo dominical,
que devuelve risas, frescura y entusiasmo.
El verano siempre está entre todos,
y clamamos por que no pasen esas horas.
Dulces y atónitos, helados y fresca hermosura
de sus voces, irrepetible cada vez.

Gracias a la vida, gracias a ustedes.

(un dimanche...).

domingo, 25 de abril de 2010

Libélula¡¡¡


Aleluya, llegó con su verano y me inquieta su aleteo,
como una tenue lluvia va dejando sobre este entorno
todo su despacho amoroso.

El lenguaje será lo de menos, sólo cuando le veo venir
se ilumina el horizonte y aparece triunfante,
como victorioso de una Cruzada.

Nadie ha descubierto, aún, su tremendo viaje
ni menos adivinar, que tanto cargamento
atesora para ambas fronteras.

Frases ocultas, que sin embargo, enlazan
continentes con la brisa que adelanta
el mañana o la noche.

Aleluya, se siente el roce de esas manos
blancas que logra acariciar, el continente
para volver a ser descubierto.

Esperada libélula, Aleluya por ti¡¡¡

(una tarde más...).
Foto.:M.

viernes, 23 de abril de 2010


Esta tarde pasea tu figura elegante y altiva,
con más de un consejo, la justa palabra
en el momento preciso.
Aguardo tras la puerta de rejas, tu presencia
y me escabullo para ser la primera en recibirte.

No tienes ni la mirada cansada, ni los años
te agobian. Te veo entre la bruma, siempre estás
a nuestro lado.

Ingeniero de oro, insigne caballero,
padre amado, esposo amante.
Como amaste a Hortensia, quedó en nuestra
memoria, como aroma de jazmines.

De tu mano, conocí el mundo, entre molinos
y estaciones. Navegamos, volamos, en tu ruta
de sabiduría, me enseñaste tu profesión.
Nadie como tú adorado y entrañable papá.
Nadie como ustedes, en esta fatigada noche
que avanza en nuestra historia.

(tus hijas).
(foto: M.)