Mostrando entradas con la etiqueta témpera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta témpera. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de mayo de 2010

Bullicio cómplice.


Son los nuestros, quienes ahora abordan el tren de la vida;
aquellos pequeños que antes revoloteaban al vaivén
del claroscuro de la tarde. Mirando sus manitas con
plastelina, crayolas, témpera hasta en sus cabellos.

Quienes compartían álbum de cromos, juntaban
añoranzas, con música, dibujos y números.
Las tardes de tareas, remolinados a nuestro lado
buscando una ayuda en una respuesta,
en forrar un libro, un cuaderno o firmar
una citación.

Momentos inolvidables, que ahora añoramos.
Dónde se han extraviado esos hoyuelos
infantiles, esa inocencia cómplice, esas tardes
de cine y circo.

Daría todo por retroceder, y juntarnos en peregrinaje
de bicicletas y patines. Aunque alguna vez caí de ellos,
como recuerdan ustedes bien.

Con los tiempos audaces y la velocidad de su juventud,
seguimos siendo unidos en el almuerzo dominical,
que devuelve risas, frescura y entusiasmo.
El verano siempre está entre todos,
y clamamos por que no pasen esas horas.
Dulces y atónitos, helados y fresca hermosura
de sus voces, irrepetible cada vez.

Gracias a la vida, gracias a ustedes.

(un dimanche...).