jueves, 13 de mayo de 2010

Por sus caminos¡¡¡

Los buscadores se habían escondido, pensando que la noche les hurtaría
su tesoro. No más, por hoy, fue la señal.
Por la costa norte, seguía indomable, ese caballero, soportando
la lluvia incesante , más la sola idea de llegar
esa mañana, animaba su encuentro.

Buscadores imperfectos, que asustan al caminante;
deja por un instante su cometido, y desmenuza
de una vez, lo que guardas.
El caballero, entre bruma, y doblado por el tiempo,
arremete de nuevo, buscando su luz para llegar
al alba, con los suyos.

El motor recalentó, pero su flecha dorada,
anima de nuevo las rutas de su mapa.
Nada le impide más que llegar a tiempo,
a ver sus Tres María, y su dueña...

Oh buscadores de sombras, no detengan a nadie,
sigan su senda, aun no corten su paso.
Una vida, como la del caballero, jamás
será hurtada, no por estos miles de años, aun...

Florida senda, le espera
ojos de infantes, princesas brillantes,
y su dueña dorada, como una flor
Hortensia, resguarda ese hogar.

(una tarde olvidada)

domingo, 2 de mayo de 2010

Bullicio cómplice.


Son los nuestros, quienes ahora abordan el tren de la vida;
aquellos pequeños que antes revoloteaban al vaivén
del claroscuro de la tarde. Mirando sus manitas con
plastelina, crayolas, témpera hasta en sus cabellos.

Quienes compartían álbum de cromos, juntaban
añoranzas, con música, dibujos y números.
Las tardes de tareas, remolinados a nuestro lado
buscando una ayuda en una respuesta,
en forrar un libro, un cuaderno o firmar
una citación.

Momentos inolvidables, que ahora añoramos.
Dónde se han extraviado esos hoyuelos
infantiles, esa inocencia cómplice, esas tardes
de cine y circo.

Daría todo por retroceder, y juntarnos en peregrinaje
de bicicletas y patines. Aunque alguna vez caí de ellos,
como recuerdan ustedes bien.

Con los tiempos audaces y la velocidad de su juventud,
seguimos siendo unidos en el almuerzo dominical,
que devuelve risas, frescura y entusiasmo.
El verano siempre está entre todos,
y clamamos por que no pasen esas horas.
Dulces y atónitos, helados y fresca hermosura
de sus voces, irrepetible cada vez.

Gracias a la vida, gracias a ustedes.

(un dimanche...).

domingo, 25 de abril de 2010

Libélula¡¡¡


Aleluya, llegó con su verano y me inquieta su aleteo,
como una tenue lluvia va dejando sobre este entorno
todo su despacho amoroso.

El lenguaje será lo de menos, sólo cuando le veo venir
se ilumina el horizonte y aparece triunfante,
como victorioso de una Cruzada.

Nadie ha descubierto, aún, su tremendo viaje
ni menos adivinar, que tanto cargamento
atesora para ambas fronteras.

Frases ocultas, que sin embargo, enlazan
continentes con la brisa que adelanta
el mañana o la noche.

Aleluya, se siente el roce de esas manos
blancas que logra acariciar, el continente
para volver a ser descubierto.

Esperada libélula, Aleluya por ti¡¡¡

(una tarde más...).
Foto.:M.

viernes, 23 de abril de 2010


Esta tarde pasea tu figura elegante y altiva,
con más de un consejo, la justa palabra
en el momento preciso.
Aguardo tras la puerta de rejas, tu presencia
y me escabullo para ser la primera en recibirte.

No tienes ni la mirada cansada, ni los años
te agobian. Te veo entre la bruma, siempre estás
a nuestro lado.

Ingeniero de oro, insigne caballero,
padre amado, esposo amante.
Como amaste a Hortensia, quedó en nuestra
memoria, como aroma de jazmines.

De tu mano, conocí el mundo, entre molinos
y estaciones. Navegamos, volamos, en tu ruta
de sabiduría, me enseñaste tu profesión.
Nadie como tú adorado y entrañable papá.
Nadie como ustedes, en esta fatigada noche
que avanza en nuestra historia.

(tus hijas).
(foto: M.)

martes, 6 de abril de 2010


Me miran en todo momento, y atentos a mi llamado
aunque ahora tengo silencio que me carcome,
que no pueden romper estas ataduras.
Pero entre la arena
quiero ocultar.
Sienten mi presencia, sin haber entrado,
olfatean mis vestiduras rasgadas,
para saber si acaricié otro yorshire terrier...

Crees que no adivino lo que piensan?,
crees que sus dulces ojos pueden sucumbir
ante otros lanudos que encuentro?.

Se arriman lentamente, y saben entender,
si tan sólo alguien más emprendiera
en este mundo insólito que ustedes ofrecen.

Ella, entonces, aparece altiva y suavemente
atisba detrás, guardando distancia. Ustedes
resumen todo el amor bonito que
sabe ofrecer.
Igual que una madre, sabe recibirme,
e indagar por mi vivir. Nos comunicamos
por tu huella, y movimiento de orejas
y se que están ahí. Siempre están...

Pequeños amores, que resguardan mi
mundo. Tienen el coraje del mundo, la valentía
para vencer al que más.
Su tamaño no es un pretexto, son lo perfecto
e ideal, que viven en mi mundo.

(Naná-Jhon).


domingo, 4 de abril de 2010

Nubes

En una nube, distanciada pero segura
allá en ese abismo. Siempre presente
envuelta entre sedas, cabalgando
sin cesar.

Entre flores amarillas y piedras del
caminante. Hemos agregado una a una,
a cinco mil metros, queriendo construir
la torre que te alcance, al fin.
Apacheta querida, vamos a llegar...
hoy, mañana , siempre.

Resguarda mientras tanto, el lugar
con la niebla aligerada, y el paso redoblado
sabes que siempre te acercas.
Conduces en la nada, pero firme
y sabemos que vas al lado.

En cada venta, de este vuelo,
he visto la sonrisa, la faz, en esas nubes
que firman tu nombre.

Con el creador, iluminando
mi paso; nada desvirtúa al caminante.
Seguimos en la orilla , como siempre
buscando por esta arena una huella
más. Delirante, siempre igual.

(un domingo...).

miércoles, 3 de marzo de 2010

Imágenes diluidas.


Como cada día, aguardo el momento de leerte.
Igual tus ojos, añoran mi respuesta
cargada de ensueño o de velorio, según sea el caso.
Y ha pasado un año, y otro más, y siguen ahí
en la inmensidad etérea.

Si unieras aquellas, seguro sería la cadena necesaria,
la que buscamos por la noche para insertarnos -siquiera-,
en la orilla.

Solo Frida, entendería, con su:
"Jamás, en toda mi vida,
olvidaré tu presencia.
Me acogiste destrozada
y me devuelves entera.
En esta pequeña tierra,
¿dónde pondré la mirada?.
¡Tan inmensa, tan profunda¡
Ya no hay tiempo, ya no hay nada.
Distancia. Hay ya solo realidad.
¡Lo que fue, fue para siempre¡.

Con su rebozo blanco y la mano de Diego aferrada,
así buscaré entre pinceladas, el momento de leerte.
Una tarde más, una noche entre burbujas
del eterno champán, que aloca los sentidos.

Juntos y en frenético vals, serán las líneas
que aderecen las cartas desintegradas.
Sin sentido por cierto, pero comprendido
en la distancia.

(veranillo,2010)