Oh, retorné a ti. me estremecí pensando que me habías olvidado
y que me perdía entre las redes de tanta tecnología
absurda que acomete sin piedad...cuando nos confundimos
de contraseña.
Me has devuelto el hilo de la vida, y me someteré sin piedad
a tu rutina y paz interior que diversifica a veces, este
montón de ilusiones.
Como cada noche, voy a alterar el reloj risueño
para enjaular mi petición.
Ángel de mi Guardia, dulce compañía
asesora siempre mi débil sueño y haz que
como siempre, me encuentre con mis queridos
y desempolvados amados.
Si, aquellos que se esconden en mi almohada y
susurran fuerte para escapar cada anochecer.
Ángel de mi Guardia, dulce ardor mio
que velas sin compasión mi entrada con Morfeo.
voy a suspirar porque rescaté este pedazo
de vida en mi vida.
Envuelta en este vaho sincero de hoy,
dejaré en un pendiente el haber retomado mi ubicación
en este mundo de hadas y genios gentiles,
que aguardan mi atrevida soledad.
La búsqueda eterna, absoluta, con la reflexión a cuestas, tratando de anotar lo que a veces nos sale del alma. Otras, del corazón, y a veces por la impotencia de gritar en el apretado silente vivir. Invito a compartir el espacio con la añoranza de dejar huella, en el continuo andar arrinconado de nuestras almas de escritores disfrazados.
domingo, 14 de octubre de 2012
viernes, 7 de septiembre de 2012
Otra historia.
Al iniciar tu historia, eras sola,luego vino tu compañía
primero una, después uno.
Y fueron cuatro. La soledad partió a buscar otro refugio.
Todo se volvió alegría, sonrisas y nunca atardeceres.
Aprendió que jamás, nunca y para siempre; solo eran
palabras que se entrelazaban en las olas y a la mar.
A veces se perdían como las huellas en la arena,
pero no importaba.
Ya no queda más que la vibración en el aire y por ahí
se pierden entre ropajes familiares.
Qué tarde para entender que todo puede diluirse
en unos momentos y con astucia divina.
Por suerte la fortaleza interior, detuvo una lágrima
que buscaba develar y hacerle sucumbir.
No supo ir tras su sueño, ni cuando clamó hasta
el cansancio su nombre, mil veces tratando de
llegar al otro lado del mundo.
Creyó que venía, como lo prometió, pero como
jamás lo hizo.
10-08-2012
primero una, después uno.
Y fueron cuatro. La soledad partió a buscar otro refugio.
Todo se volvió alegría, sonrisas y nunca atardeceres.
Aprendió que jamás, nunca y para siempre; solo eran
palabras que se entrelazaban en las olas y a la mar.
A veces se perdían como las huellas en la arena,
pero no importaba.
Ya no queda más que la vibración en el aire y por ahí
se pierden entre ropajes familiares.
Qué tarde para entender que todo puede diluirse
en unos momentos y con astucia divina.
Por suerte la fortaleza interior, detuvo una lágrima
que buscaba develar y hacerle sucumbir.
No supo ir tras su sueño, ni cuando clamó hasta
el cansancio su nombre, mil veces tratando de
llegar al otro lado del mundo.
Creyó que venía, como lo prometió, pero como
jamás lo hizo.
10-08-2012
lunes, 3 de septiembre de 2012
Mesa de tres patas.
Ya no se tambalea, de nuevo se nivela,
otra vez la mesa intacta e impecable
inicia como cada mañana su ritual de
existir.
Ser y estar en cada sonrisa y pelea
que cómo niños alrededor, ahora
de nuevo empieza su jornada,
Nadie, más que los mismos pueden
entender este dilema de ser
mesa tres patas, y no cuatro, porque así
lo quiso y designó el Altísimo.
Y a continuar el peregrinaje, de alegría
y sollozos, pero siempre en augurios
con la sonrisa y el cartel, de
permanecer por infinito y más allá.
M.
otra vez la mesa intacta e impecable
inicia como cada mañana su ritual de
existir.
Ser y estar en cada sonrisa y pelea
que cómo niños alrededor, ahora
de nuevo empieza su jornada,
Nadie, más que los mismos pueden
entender este dilema de ser
mesa tres patas, y no cuatro, porque así
lo quiso y designó el Altísimo.
Y a continuar el peregrinaje, de alegría
y sollozos, pero siempre en augurios
con la sonrisa y el cartel, de
permanecer por infinito y más allá.
M.
sábado, 18 de agosto de 2012
En tu ruta.
Cuántas horas transitadas, dedicadas en tu ruta
recorrimos más de lo debido y siempre a tu lado.
Con un mapa en tus manos, y ese rumbo certero
siempre creímos en tu diestro saber.
Hay momentos que viene ese panorama de arenal
y oasis que en la franja de la carretera nos enseñabas.
Qué forma tan sutil de darnos a conocer la vida, andando
siempre con paciencia y ejemplo.
Consejos que brotaban de cada palmo recorrido.
Con que alegría te recibían como si portabas su antorcha
para embellecer con tus conocimientos.
Ingeniero de recuerdos, que avocamos y ya no estás.
Distinguido y elegante, se me ha quedado tu figura
adornada con abrigo y sombrero, con tangos y flores
para adorar a tu amada flor que ahora reposa a tu lado.
M.
recorrimos más de lo debido y siempre a tu lado.
Con un mapa en tus manos, y ese rumbo certero
siempre creímos en tu diestro saber.
Hay momentos que viene ese panorama de arenal
y oasis que en la franja de la carretera nos enseñabas.
Qué forma tan sutil de darnos a conocer la vida, andando
siempre con paciencia y ejemplo.
Consejos que brotaban de cada palmo recorrido.
Con que alegría te recibían como si portabas su antorcha
para embellecer con tus conocimientos.
Ingeniero de recuerdos, que avocamos y ya no estás.
Distinguido y elegante, se me ha quedado tu figura
adornada con abrigo y sombrero, con tangos y flores
para adorar a tu amada flor que ahora reposa a tu lado.
M.
jueves, 16 de agosto de 2012
Por la pantalla...
Te veo por estos hilos y creo en ti, suspiro en tu distancia y veo tu nombre
y ese rostro que tan parecido a él, persiste.
Oigo su voz y sus gestos, cuando me acompaña y es la otra parte
también de él.
Ambos caminan en mi orilla, y son mios en el aire.
Salieron y crecieron en esta historia que me tocó estar.
En algún momento van a multiplicar sus caricias y
expandir sus conocimientos en la llanura de sus vidas.
Nadie lo sabrá más que ellos.
En esta pantalla veo su rostro y con su voz, cuando está cerca,
sé que es su presencia indiscutible e inquebrantable.
Ustedes saben y yo s´lo lo percibo.
Una mañana en la distancia y cercanía.
Agosto veinte doce.
M.
y ese rostro que tan parecido a él, persiste.
Oigo su voz y sus gestos, cuando me acompaña y es la otra parte
también de él.
Ambos caminan en mi orilla, y son mios en el aire.
Salieron y crecieron en esta historia que me tocó estar.
En algún momento van a multiplicar sus caricias y
expandir sus conocimientos en la llanura de sus vidas.
Nadie lo sabrá más que ellos.
En esta pantalla veo su rostro y con su voz, cuando está cerca,
sé que es su presencia indiscutible e inquebrantable.
Ustedes saben y yo s´lo lo percibo.
Una mañana en la distancia y cercanía.
Agosto veinte doce.
M.
lunes, 13 de agosto de 2012
Avanzamos todos...
Y en qué momento empezaron a partir, cuándo aparecieron
esos surcos que demuestran que te cederán el paso, el asiento,
la prioridad.
Al abrir la puerta, salieron sin permiso y por ahí quedaron.
Cuando amontonas recuerdos y sobra espacio,
entonces qué sentido tiene esos momentos,
cuando contabas los minutos para verle.
Para qué dibujar y encuadrar tus obras,
tus alfombras y cortinas, ya se burlan en el tiempo.
Sin embargo quieres seguir acumulando y pensando
que mañana seguirás ahí.
Tu sillón adormece y grabó tu huella, cobijó tus cabellos
y remedios cuando tiritabas un invierno.
Acepta tu figura sigues siendo tú.
Mientras ya no quiero seguir por ahora.
M.
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