domingo, 4 de abril de 2010

Nubes

En una nube, distanciada pero segura
allá en ese abismo. Siempre presente
envuelta entre sedas, cabalgando
sin cesar.

Entre flores amarillas y piedras del
caminante. Hemos agregado una a una,
a cinco mil metros, queriendo construir
la torre que te alcance, al fin.
Apacheta querida, vamos a llegar...
hoy, mañana , siempre.

Resguarda mientras tanto, el lugar
con la niebla aligerada, y el paso redoblado
sabes que siempre te acercas.
Conduces en la nada, pero firme
y sabemos que vas al lado.

En cada venta, de este vuelo,
he visto la sonrisa, la faz, en esas nubes
que firman tu nombre.

Con el creador, iluminando
mi paso; nada desvirtúa al caminante.
Seguimos en la orilla , como siempre
buscando por esta arena una huella
más. Delirante, siempre igual.

(un domingo...).

miércoles, 3 de marzo de 2010

Imágenes diluidas.


Como cada día, aguardo el momento de leerte.
Igual tus ojos, añoran mi respuesta
cargada de ensueño o de velorio, según sea el caso.
Y ha pasado un año, y otro más, y siguen ahí
en la inmensidad etérea.

Si unieras aquellas, seguro sería la cadena necesaria,
la que buscamos por la noche para insertarnos -siquiera-,
en la orilla.

Solo Frida, entendería, con su:
"Jamás, en toda mi vida,
olvidaré tu presencia.
Me acogiste destrozada
y me devuelves entera.
En esta pequeña tierra,
¿dónde pondré la mirada?.
¡Tan inmensa, tan profunda¡
Ya no hay tiempo, ya no hay nada.
Distancia. Hay ya solo realidad.
¡Lo que fue, fue para siempre¡.

Con su rebozo blanco y la mano de Diego aferrada,
así buscaré entre pinceladas, el momento de leerte.
Una tarde más, una noche entre burbujas
del eterno champán, que aloca los sentidos.

Juntos y en frenético vals, serán las líneas
que aderecen las cartas desintegradas.
Sin sentido por cierto, pero comprendido
en la distancia.

(veranillo,2010)

jueves, 21 de enero de 2010

Ayer

Dicen que el ayer, no existe.
Existe el hoy, el mañana.
Y dónde dejamos lo que hicimos.
porqué olvidar
tan solo recordar si el momento que
vivimos, fue nuestra gloria.

Ayúdale a que ni olvide, ni tus manos
ni tu cuerpo. Ellos exaltaron
el tiempo y la distancia.

Se su ayuda memoria, en esta época
de penalidades.
Aun puedes rescatar, su laberinto
de pasiones. Vive, sin olvidar.

Pensamiento al aire.


Que cuando recién inicias, le llevas la manita;
que cuándo el hambre, le tomas su mejilla.
Cómo ofrendar adelante, si a veces no le tienes
y es difícil contar con ellos.

Sabes, que la vida es breve y a a veces
se confunde, y se les quiere cerca
muy cerca.

Te has enterado que los pasos alborotados,
a veces, molestan; pero como se extraña.
Sabes, que la bulla es adorada cuándo
ya no están.
Cuando los juguetes, ya son dejados
por por libros, maquinas o un nuevo amor.
Cómo alterar este paso, que no será continuo
porque la transición de la niñez a la vida,
te van dejando.

Porque igual nosotros, les dejamos.
Igual, la vida presurosa, sigue y
en este momento avanza sobre ti.
Y no te has dado cuenta.

No sabes, que tan lejos está llegando...
Tarde de verano tenue. 21-01-10)

viernes, 20 de noviembre de 2009

Lo encontré.

Visualice vuestros pasos queridos, por esa urbe
más congestionada que por esos años.
Recorrí con ansias, hasta encontrar
el fondo de su fotografía.

Entre melodías y tangos, entre el balcón
de la Casa Rosada; exactamente como me lo contaron.
Por ese parque, ese zoológico, por Santa fe,
por ese Caminito, hasta llegar a Retiro.
Ahí, estaba vuestro edifico, gigante, ahora plomizo
esperando por tantos lustros,
ese fondo blanco/negro,
ahí fue plasmado su retrato de unión.
Aquella mañana o tarde, de aquel año,
en que nuevamente proclamaron,
retomar su amor, por sus tres queruines,
sus tres marías, sus tres nenas, que
aguardaban a miles de miles de distancia
la decisión final...

Con gabán y sombrero. Con cartera y zapatos de cocodrilo,
guantes, alhajas, y hasta paraguas...
pero con la certeza, que otra vez alguién buscaría
su huella, para comprobar que juntos y más unidos
retornarían a esta tierra añorada.

A los acordes de "El día que me quieras...",
lluvia o lágrimas en mi. Quién diría
descubrir el lugar con mi hija,
en una soleada mañana de noviembre;
puede que en la misma estación primaveral.

He sentido al pisar esos lugares,
como si el amor surgiera de la calzada.
He visualizado esa pareja que posó,
para esta foto...que hoy enmarcada en plata
acompaña este rincón querido.

(A. y H., lo quiero infinitamente.)
Bs.As. Nov. 2009.

jueves, 29 de octubre de 2009

Olvidaron.


En qué noche de los tiempos, se quedó en el olvido
o puede que en desuso, el dar el beso de las buenas noches.
A veces, el de buenos días..., cada cierto tiempo,
pasas a ser una sombra más.

Tus libros que adoraban y que hoy guardan
el resplandor del polvo de campanilla.
Fotografías que resplandecían a color, ahora se opaca
con el olvido.
Cuántas veces, acariciabas los recuerdos,
papelotes, rosas marchitas, besos impresos,
globos desinflados de fiestas huidizas.

Cuánta humedad alberga tu corazón, al mirar
y vibrar. Ahora, que sin un hasta luego, te turbas
igual de ilusa.
Hoy, el chofer de aquel taxi, te aseguró
que el tiempo, ahora pasa más veloz
que antes. Y tu, miras de lado, nuevamente.

Y has retornado a explorar, porqué cambió
aquel beso de las buenas noches.

noche, oct.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Frotar

Me froto las manos y empiezo,
junto mis ideas alternadas con
el impedimento de saber si fueron tuyas;
como lo fueron en el último instante
de la fraternidad.

Para qué consultar con tu alma,
si ello puede inquietar tu paz solidaria.
Si no entiendes mi exactitud, entonces
corre el velo y seguimos mañana.

Cuántas ventanas, cerrarás esta noche
que te he buscado y te perdías
en tu horizonte de letras y poemas.

Puede que detrás de la pantalla,
o de las páginas libres
vuelvas al recóndito lugar
que fingimos amarnos.

Froto tus manos, y las escondo del frío,
cada vez más gélido, en esta noche
distribuida en el éter.

(Noche con mañana.)