viernes, 28 de noviembre de 2008

Escaleras de mármol.

Esa noche, las escaleras se hacían interminables. Aquellas de mármol
parecían prolongarse, a cada paso.
Su mano fría con ese suelo, frenaba el tabaleo que cada pisada
retumbaba en ese cuerpo tan enfermo.
Qué has hecho en todos estos años, de arrogancia y empatía?
dónde has quedado, con la inteligencia que se ahogó por ti mismo,
que penosa es esta procesión, que te va quitando el aire.
Tan sólo un segundo piso, pero parecía ser el décimo del edificio,
donde por más que tratamos de incorporarte, tienes la vejez
a la vuelta de tu esquina. Has vivido como has querido,
y ahora, la cuenta está dada.
Dónde quedó, puede que en un rincón con tus cuadros y libros;
o en tus noches de con Humareda, o te acostaste
buscando tu propia identidad, que ahora huye de ti.
En qué parada del bus, bajaste sin rumbo, y por ahí quedaste
sin poder subir al siguiente.

a pp.
noviembre sin luz.

lunes, 13 de octubre de 2008

Inquietud.

Los tonos te embrujan y cuando estás en tu habitación,
salen por el filo de la puerta los colores que tu piensas.
Yo observo, cada tarde pues me parece que llena mi mente y me hacen reir, como una cascada .

Pero, no sólo tu.

La otra habitación, aquella del fondo donde la princesa sueña, también me ofrece sus pinceladas, por debajo de la caoba.
El resplandor, me hiere a veces, pero me agrada ser herida.
Sus videosjuegos y su música, aquella que va creciendo a su ritmo,
me atemorizan, los fines de semana. Pero me horroriza soñar cuando
ya no me lleguen.

Sus filmes atiborran los estantes, sus libros se amarillean cada mes,
su perfume, me acompaña todo el día, será mi pasajero siempre fiel.

Yo aguardo, esa chispa juvenil, que acaricia sin tocarme,
y que suplo como el beso de despedida, pues mañana será
el día que sumen, y yo, que reste.

Aguardando.
(Y llega otro 15 y 24 de octubre).

domingo, 5 de octubre de 2008

Rescatar

Muchas veces, ni te habías dado cuenta que estaba esperando

una palabra.
Puede que un suspiro era la respuesta más cerca, que te daría.
Pero tu llamada, a esas horas, me hizo retornar al ayer.

Esa música que antes la bailamos, ahora suena tan triste,
y saber que ambos estamos en el punto ciego del mundo;
pero no nos acercamos.

Qué puede importar ahora, la última hora
ya se dio. No hay nada que rescatar, pues la vida sigue
y el compás ya no marca.
Desde la ventana del avión, me he recostado en las nubes
tan suaves que han cobijado, esta pena superlativa.

Una mañana,
y Jeremías sin número, acabará la última página.
Mientras rescataré, sin incienso, mis pensamientos.

Dimanche 2008

jueves, 25 de septiembre de 2008

Búsqueda

Hay que buscar, entre las repisas olvidadas por una nueva presión
pero antes voltea un instante, puede que ahí esté a tu lado.
No le has visto, pero sus pasos y su aroma persisten en esa noche
que nuevamente has de grabar.

Todo lo que toques , será infructuoso, pues cada rocío
se ha congelado, desde la noche anterior.
Puede que su señal, te llegue, pues terco como fue
insiste en ser presencia.

Puede que de nuevo, al abrir sus libros
vuele por ahí, la última mariposa que revoloteó
por tu cabeza, ahora vencida en interrogantes.

Así son, nunca te dejan.
Tan solo cierra la mochila, y sonríe
ante esa rosa y esa vela, que ahora alberga
el rincón amado.

( Cerca al 4 del 10).

M.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Puede que mañana.

Vuelvo a la noche del vacío, aquella que se queda pendiente una vez más.
La cita ineludible, debió cancelarse, y humillar la respuesta
sin decir nada, nuevamente.

Qué le hacemos, si la vida nos desencuentra en la polvareda de esta esquina,
el recodo de los países, nos dice que aun no será la cita.

Solo nos queda indagar, si la historia pueda dar la oportunidad
para que un mañana, aguarde un domingo celestial con velas y rosas,
puede con vino y con presencia.

Qué le hacemos.

Noche vacía.

viernes, 5 de septiembre de 2008

No me amen mucho.



No me amen tanto, les pido que moderen el afecto
que disminuyan la trayectoria hasta que el destino
finalmente, este en el horizonte.

Si, pues estamos pasando, de a poco, por estos instantes
con el apresurado ritmo de su amor,
que se va aglomerando tras la puerta.
No lo dejes pasar, por ahora, aun faltan atender al resto.
Me entiendes?.

No digas que falta para llegar a la orilla, mientras
tus días pasan entre humo y rock, tus libros y pinceles,
producen ese olor de nostalgia, que va a diligenciar en la nada.
Me entiendes?.

Mientras sus caritas esperan cada retorno, y sus ojos mueven mi andar,
ahí tras esta puerta, anhelan en su mundo, mis caricias.
No me esperen tano, pues la costumbre también termina
y del mejor amigo, se puede pasar a la peor de las penas.
Me entiendes?.
Solo al mirarles, lo confirmé.
(Por el recuerdo: Fido, Toby, Negrito, Chuwie.
Por el presente: Nana y Jhon).
mdeac.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Bajo la llovizna

Quisiera tropezarme y sentir la humedad que la calzada ofrece,
con la llovizna que te envuelve por esta tarde sin frontera.
No importa si tus cabellos cambiaron de rumbo y se aclaran
día tras día, así es y será por siempre.
Esta ley tan ingenua, nos avisa que el otoño será más largo,
nuestro verano se va retirando de a poco.

Sabes, ya empiezo a temerle. Te lo había dicho, en algún momento
cuando juntos andamos en la llovizna, sin temer un resfrío?.

Cuantas cosas, sin pensar en un mañana, ahora cuando aun queda fuerza
hay que vivir pura adrenalina, en esta noche de invierno
que sin encender la chimenea, se humedece más tu recuerdo.

Septiembre, una vez más.