sábado, 12 de mayo de 2012

De nuevo aquí estamos.

Nuevamente cada noche será mía, la sugerencia
que me provocaste al iniciar esta obra.
Eres la luz sobre mi escritorio y
con tus roces, me convertiré en la ninfa
en esta habitación cercada.

No hemos de esperar la aurora, porque
todo fluye en el universo de tu silencio.
Adorados momentos que se esparcen
en azul y grises, de acuerdo el sufrir.

Estás de nuevo, entre los rincones,
te veo en esa espesura del monte
que una vez escalamos.
Las gotas escasean ahora, pero
como siempre tendrás le respuesta
acertada y florida.

Suave y en mayo, inicias de nuevo
el ritual de tus manos sobre este lienzo
aturdido y casi sin aliento: pero tenso
para la primera pincelada.

12-05-12


miércoles, 21 de diciembre de 2011

Sin sentido.

Arrinconados y aficionados,  en el espesor de este ascensor
que mezcla fragancias nacarinas y despojos de amanecidas.
Encuentra el dulzor en el instante que se detiene, en tu piso
y las miradas nos buscan, con su pregunta indiscreta.


Nuevamente otro viaje en el elevador, de la mentira y 
suspiros . Así lo queremos, así se nos dio.
Cómo anhelas que tenga mil pisos, mil estaciones,
más suspenso y acción, claro.
Arrinconados con pasión de gavilanes, pero que
descaro para una tarde angelical, planeada entre
los colores del viento???.


Diciembre del veinte once
cerca de las once.

Recuerdo alturado.

Elocuente en un principio, cuando su mirada altiva quería la respuesta inmediata.
Más tarde, un poco presuroso, tildaba a los demás de ociosos,
funcionarios de primera especie.
Quién  llama  inoportuno, cuando él mismo había logrado aquella fórmula:
cuántas veces miraba su reloj impaciente, y nuevamente preguntaba.
 Ella levantaba la solapa de su abrigo, y ocultaba su sonrisa para no decir
nada. Una vez más, le quería ver hasta dónde llegaba  su impaciencia.

Esos días se alargaron, hasta que ella decidió.
Aligera tu equipaje, pues la mañana a veces no llega, pensaba;
y más tarde que nunca, respondió con una simple afirmación.

Dama de los sueños, que con voz aterciopelada
sabes recorrer insolente cada trémulo rincón.
Cuántas veces, ocultas tus faltas, y otras tu caballero
con un vino tinto te busca una vez más.
Corre la cortina, y enciende la antorcha para iluminar
la travesía hasta  la orilla, como cuántas noches lo hacías.

No temas a su fuego,suspira y dejarte llevar
en esta noche de viernes, que a veces lastima
y otras te vas con el viento hasta esa Isla de Pascua,
que como siempre, te sigue cuidando.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Pinceladas aturdidas.


Con brochas y espátula, fingías decorar
mientras el vino seguía en la nevera
aguardando su demostración.
Con velas furiosas de la espera
prometías un color pastel
de primera intención.

Cuanta conversión y discusión,
para llegar a la tonalidad alborotada
que debía representar nuestra mirada.
No importa si llega la crítica y es adversa, decías
pues lo importante es estar.

Con Modigliani de por medio, tratabas
de calcar mis pensamientos,
pero sabíamos que ni el óleo negro
podía disimular.

Cuanto amor desbordado que ahora ahoga
nuestro pensar, a millones de distancia luz.
Pero siempre esa nube dibujará el contorno
de rostros y emblemas, tras la ventanilla
del avión insensato.

Tu mi Van Gogh alucinado y por entonces,
tu vengadora insoportable.

(En el curso de la vida).



domingo, 13 de noviembre de 2011

Podemos suspirar juntos, en esta mañana alocada
que se prolonga por esta avenida al remanso de
hojas que van a vienen.
Las veo rozar tu mejilla mientras disimulo que leo,
la última edición de tu libro abierto.

Cuántas palabras has podido juntar, para resumir
el amor alocado que nunca se dio, pero que existe
ante el clamor de todos quienes nos quieren bien.

Ya no debo seguir guardando tus recuerdos,
pero no te lo digo, solo sabes que están ahí.
Confieso haber destrozados mucho de ti
para que no continúes siendo el fantasma
personal agujereado por los años.

He tratado de sepultar con arena, pero he podido.
Aun las rosas murmullan ante mi y tus señales
se vuelcan reclamando.

Opción cotidiana ante una copa de vino,
compartida con el silente.


viernes, 11 de noviembre de 2011

Turbias.


Se me inunda el porvenir, se me aterra el ahora
qué más puedo hacer cuando se levanta la niebla
ante este ente.

Qué se precipita cuando quiero estar transparente,
cuándo veo las horas danzar en agonía
y en la mañana que parece una delicia
se torna un rollo de figuras planas.

Solucionar problemas a la brevedad
por temor a una represalia, no importa
entonces nada más que borrar huellas.

Se me distorsiona de nuevo esta imagen
que prodiga bondad, y quiere asumir
la fortaleza que se perdió, seguro
en un laberinto de esta vida desdentada.

Una mañana te despierta la noticia,
por la noche te arropas con ilusión,
y a las semanas, te vuelcas ardorosa
en la selva de la vanidad.

Se me crispa estas manos, que a veces
tembló más de lo debido.
Las palabras se agolparon, pero quedaron
tras la puerta, como tu quisieras
y como convenía, seguro el caso.

Quiera que la vida diluya tus pensamientos,
para que esa noche sueñes en paz,
que se adelante cual patena florida
y suspires sin esa realidad.

Nada en particular.

11-11-11

martes, 19 de julio de 2011

Historia.

A la espera del nuevo día que marcará el inicio
de esta historia grata y reincidente.
Cada peldaño que avanzamos, parece que me detiene
y tu respiración está cerca de nuevo.

Temo el atardecer, porque las sombras
regresan sin temor, y atacan mi sentir.
He encendido velas de colores para recibirte,
una copa de vino espera tu paleta insomne.
No he olvidado el taller, ni tus dibujos,
menos la penumbra que una vez sirvió de modelo.

Retornas y no sé porqué, recuerdo ahora melodías
que nos unió, paseos por galerías entre óleos y pastel.
Acuarelas que más de una vez, dedicaste en mi nombre.

No olvido tus palabras, promesas eternas que ahora
puedo afirmar, fue pasión-amor. Pintamos y enmarcamos,
lienzos como eternizando el factor momento.

Ahora, dónde transitas. Estás, o estoy. No lo se, sólo
en la niebla, recordé ese ayer de nuestra historia.
Plásticos momentos, impresionistas insolentes
que atiborraron nuestros sentidos, recuerdas?.

(Julliet,2011)