miércoles, 17 de diciembre de 2008

Y la lista va a continuar... (parte I)


Hay estos hijos, de pequeños pasaron a ser muy altos,
y yo quedé en otro tamaño.

Cuando pienso que ellos, inicien el camino que deseen
seguir. Que ya no necesitarán de mi mano, para llevarles
al cine, a la escuela, a Misa, a una fiesta, a que lleven
sus trazos en el cuadrado indicado. Que las crayolas, no
salgan del margen.

Que peguen las figurillas, dónde deben hacerlo, que no dejen
sin tapa la pasta de dientes, que dejen las toallas en su sitio,
que apaguen la therma, que no olviden de rezar, de apagar la
tele, de echar la llave, de ponerse la chompa.
Que no compren dulce en la vía pública, que no coman más popcorn,
que no se mojen si están enfermos, que tomen su medicina,
que se abriguen el cuello , que tomen su pastilla para la garganta,
que no hablen con extraños, que...
uf....luego sigo...


quién cree que escribe esto???

Un viajecito....

Si me sigues, y crees en mi, puede que mañana
vuelco todo y salgo por el rumbo
en busca de tu existencia.

No ha sido creada por esta mente cansada, sino
por tu esfera y ente que ha logrado traspasar
un continente.
La muralla china, es pequeña, y la he visualizado
desde mi viaje austral tratando de llegar a ti.

Era tan sólo una cinta, perdida en la niebla
y la espesura que por más que frotaba mis ojos,
no te alcanzaba totalmente.

Mis antepasados, que también se entretejen
entre lo oriental y los portugués, han publicado
su enojo, pues he pasado de largo, sin detenerme.

Puedes, creer, cuándo ansío estar entre esa Dinastía Li?.
Pero me he seguido de largo, sólo por la ocasión de usar
este viaje austral, y verte....
Creo que tu aura es tan diáfana, como la que adivino
sea la mía.
Entonces, mi visita no ha sido en vano...

Existes, eres y soy feliz.

El ingrato tiempo.

Importa, cuándo el tiempo pasa y te detienes a verlo pasar?.
Es que vuela, así de pronto está en la otra esquina y tan siquiera
has podido analizar nada.

Qué está sucediendo, porqué las horas ya no son las de antes?.
Qué se hizo de las lánguidas tardes veraniegas junto, con aire
marino y arena en los pies.
Cuando volteaba a mirar a los primos, y tomarnos de la mano
para arrimarnos al mar y nadar y nadar, sin saberlo.
Y esas risas tan sonoras, que salían de las bromas que
por fingir ser extranjeros, tonteamos al heladero.
Las sombrillas, los baldes y paletas, la pelota inflaba a cada rato
de playa....que susurro de olas , y que niños alborotados.

Qué se hizo, las llamadas de " ya vamos a casa...", que nuestra
hermana y prima mayor, gritaban desde la otra orilla.
Recuerdas, que hacíamos oídos sordos, por el puro gusto
de seguir rematándonos en ese mar, hasta parecer pasas??.

Que tiempo tan veloz y sin embargo, con este recuerdo nos
sigue encasillando en cada dígito que ahora borro. Si pues,
quién quiere ahora, acumular números, si es mejor, tratar de
olvidar fechas ingratas. Porqué no decirlo, por ejemplo, cuando
se ha nacido.
No has notado, que cada año, quieres que ese día, desaparezca
del calendario....este tiempo, se ha vuelto agresivo para todos.
Al menos, para los que promocionamos sin una toga ni birrete.

Y ya pasó un tiempo más....

martes, 9 de diciembre de 2008

NEBLINA????


Con cuántas cosas nos vamos rodeando, en el transcurso de nuestra vida.
Soy de quienes, evitan amontonarse de recuerdos que, con el paso de los
años, tan sólo agregan polvo y ocupan espacio.
Sin embargo, atesoro lo que me llega al corazón, como una flecha teledirigida
que tan pronto hará reír que llorar.

Esos detalles que te hicieron delirar, y que sonríes al tocarlos. Pues, ni imaginas
que un mechón de cabello tan claro; sus dientes, sus primeros trazos en un dibujo
que juraban , eran la misma mamá o papá. Capillos, rosas secas, desprendidas del
corazón amante, servilletas sonrojadas y poemas al hilo.

Libros dedicados, acrósticos forzados, pañuelos con perfume que fueron,
cintas grabadas, canciones cómplices, fotos presumidas, dulces camuflados
de eróticos recuerdos.

Confieso haber destrozado recuerdos, en una tarde arrebatada por la
impotencia de lo que me quitaron. Uniformes y trajes, donados por la
misma necesidad de no tenerle más al lado, y la cólera contenida de no
saber explicarme, porqué a mi?.



Es un devenir de siempre. Se me repite, con antojo y trato de exorcizarme

más es imposible.

Sucumbir en este estanque, de abrumados síntomas que

más parecen, detallar una receta de cirujano.

Más, he tratado de salir por la puerta principal, sin mi sello personal

siendo como soy, despreocupada por encima, si por dentro la euforia

continúa.






viernes, 5 de diciembre de 2008

A veces el poema...

A veces el poema resulta un crucigrama
por donde imaginarios
seres que nos habitan
ponen silencio o sones
que sólo algunos pueden
traducir con acierto.

En la tarde del tiempo
recostado el otoño,
en el diván del viento,
escribo tu recuerdo
de lo que no conozco
y me alargo
en ansiedad perdido.

Tal vez si alguna tarde
rellenaras mi vaso
ya nunca moriría.

Plus:
En el úlitmo mes del año...
de una tarde cualquiera,
sumida en la nostalgia
del devenir prohibido.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Escaleras de mármol.

Esa noche, las escaleras se hacían interminables. Aquellas de mármol
parecían prolongarse, a cada paso.
Su mano fría con ese suelo, frenaba el tabaleo que cada pisada
retumbaba en ese cuerpo tan enfermo.
Qué has hecho en todos estos años, de arrogancia y empatía?
dónde has quedado, con la inteligencia que se ahogó por ti mismo,
que penosa es esta procesión, que te va quitando el aire.
Tan sólo un segundo piso, pero parecía ser el décimo del edificio,
donde por más que tratamos de incorporarte, tienes la vejez
a la vuelta de tu esquina. Has vivido como has querido,
y ahora, la cuenta está dada.
Dónde quedó, puede que en un rincón con tus cuadros y libros;
o en tus noches de con Humareda, o te acostaste
buscando tu propia identidad, que ahora huye de ti.
En qué parada del bus, bajaste sin rumbo, y por ahí quedaste
sin poder subir al siguiente.

a pp.
noviembre sin luz.

lunes, 13 de octubre de 2008

Inquietud.

Los tonos te embrujan y cuando estás en tu habitación,
salen por el filo de la puerta los colores que tu piensas.
Yo observo, cada tarde pues me parece que llena mi mente y me hacen reir, como una cascada .

Pero, no sólo tu.

La otra habitación, aquella del fondo donde la princesa sueña, también me ofrece sus pinceladas, por debajo de la caoba.
El resplandor, me hiere a veces, pero me agrada ser herida.
Sus videosjuegos y su música, aquella que va creciendo a su ritmo,
me atemorizan, los fines de semana. Pero me horroriza soñar cuando
ya no me lleguen.

Sus filmes atiborran los estantes, sus libros se amarillean cada mes,
su perfume, me acompaña todo el día, será mi pasajero siempre fiel.

Yo aguardo, esa chispa juvenil, que acaricia sin tocarme,
y que suplo como el beso de despedida, pues mañana será
el día que sumen, y yo, que reste.

Aguardando.
(Y llega otro 15 y 24 de octubre).